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Mostrando entradas de febrero 19, 2026

La sentencia, el odio y esa cosa nuestra de mirar para otro lado

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  El Tribunal Supremo fija criterio sobre la existencia de delito de odio por insultos racistas y por razón de ser inmigrantes Confirma la condena impuesta por el TSJ de la Comunidad Valenciana La sentencia, el odio y esa cosa nuestra de mirar para otro lado viernes, 20 de febrero de 2026 El Tribunal Supremo acaba de hablar. Y no se anda con rodeos. Lo ha dicho claro: llamar “negro de mierda” a alguien por su color de piel, echarle en cara que no es español, postular que tú, por ser de aquí, mereces un trato distinto… eso no es un arrebato. Eso es delito de odio. Y uno lee la sentencia y piensa: coño, pues sí. ¿Cómo no lo habíamos visto así desde siempre? El caso es de traca. Un tipo, una máquina de tabaco que se traga un euro, un dueño de local que no tiene la culpa de nada. Y de repente, la ira busca un nombre, un rostro, un color. “Negro de mierda, te voy a matar”. Y cuando llega la policía, remata: “¿cómo me tratáis a mí, que soy español, y a este no?”. Ahí está la clave. No es...

El gran interrogante: ¿De dónde venimos antes de ser polvo de estrellas?

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  El gran interrogante: ¿De dónde venimos antes de ser polvo de estrellas? jueves, 19 de febrero de 2026 La gran pregunta que desde siempre ha rondado al ser humano como un moscardón insistente en la penumbra de la siesta: ¿cuál es el origen del universo? Hace unos trece mil ochocientos millones de años no hubo cohetes de colores estallando en el firmamento, ni una gran bola de fuego que reventara en medio de la nada con fanfarria de tambores y trompetas. No existía el medio ni la nada misma para que algo pudiera estallar allí. Lo que ocurrió fue mucho más extraño, más propio de los sueños que se sueñan cuando la fiebre sube y el tiempo se vuelve viscoso: todo —el espacio, el tiempo, la energía, las galaxias que aún no tenían nombre y los futuros ríos de leche estelar— estaba apretujado en un punto tan diminuto, tan ardiente y tan denso que ni siquiera las moscas habrían encontrado dónde posarse. Y de repente, sin aviso previo ni tambor que lo anunciara, el espacio mismo comenzó a ...