Informe de la OCDE sobre la educación en España 2024. ´Mucha escolarización y poco futuro´
Pepe Rojas Molina
´Jubilado analista de la realidad´
12/09/2024
Informe de la OCDE sobre la educación en España: la farsa de los números que no cuadran.
Educación en España: Entre parches y promesas incumplidas
El último informe de la OCDE sobre educación en España es un espejo de lo que ya sabemos pero preferimos ignorar. Sí, tenemos más jóvenes con educación superior, pero, ¿a qué coste? El 52% de los jóvenes entre 25 y 34 años ha completado la educación terciaria en 2023, lo cual suena a un avance notable desde el 41% en 2016. Pero un vistazo más de cerca revela el verdadero problema: un 26% de jóvenes no ha terminado la educación secundaria, casi el doble de la media de la OCDE (14%). Aquí no estamos hablando de cifras, sino de personas. De jóvenes que, por diversas razones, se ven condenados a quedarse fuera del sistema, en una sociedad que no perdona a quienes no tienen un título bajo el brazo.
La trampa de la escolarización temprana
Otro "logro" que se vende como éxito es la alta escolarización temprana. En España, el 64% de los niños de 2 años ya está en el sistema educativo, muy por encima de la media de la OCDE (42%). ¿Qué significa esto realmente? Nos gusta la idea de que los niños entren pronto al sistema educativo, pero el contexto es que muchas familias no tienen otra opción. Con permisos parentales insuficientes y una brecha significativa entre el fin de ese permiso y el inicio de la educación gratuita, especialmente para los de ingresos más bajos, la "escolarización temprana" es más una necesidad que una elección. La brecha entre los niños de familias con altos ingresos (59%) y los de familias con bajos ingresos (39%) no es casualidad; es el reflejo de un sistema que sigue profundizando la desigualdad.
Repetición de curso: El eterno lastre
Uno de los datos más preocupantes y que España arrastra desde hace décadas es la altísima tasa de repetición de curso. Los números asustan: un 7,8% de los estudiantes repiten en la primera etapa de la educación secundaria, comparado con el 2,2% de la OCDE. ¿Y qué pasa en la segunda etapa? El 6,5% repite, mientras la media de la OCDE es del 3,2%. Este fracaso escolar masivo no es culpa de los estudiantes, sino de un sistema que sigue castigando en lugar de apoyar. ¿Qué estamos haciendo mal? Más allá de recitar cifras, ¿quién va a reconocer que la falta de apoyo individualizado y la sobrecarga curricular están condenando a estos jóvenes al fracaso?
El espejismo de la igualdad de género
El informe también señala que, aunque las mujeres representan el 54% de los estudiantes en la educación terciaria, siguen siendo minoría en áreas clave como las ciencias y la tecnología. Pero lo que más indigna no es solo la desigualdad en las aulas, sino lo que ocurre después: la famosa brecha salarial. Da igual cuánto estudien o cuántos títulos acumulen. Al final, las mujeres siguen encontrándose con salarios más bajos y menos oportunidades. Un sistema que proclama la igualdad de género, pero que, en la práctica, la deja en papel mojado.
La financiación: El eterno debate sin solución
España dedica el 4,9% de su PIB a la educación, lo cual parece razonable. Pero cuando comparamos el gasto por estudiante con otros países de la OCDE, volvemos a quedar rezagados. Y aquí surge la verdadera pregunta: ¿estamos invirtiendo bien nuestros recursos? Mientras el gasto público en educación primaria es inferior al promedio de la OCDE, el sector privado sigue ganando terreno. Cada vez más familias deben recurrir a colegios privados, porque sienten que la educación pública no está a la altura.
Docentes: Mal pagados y peor tratados
Entre 2015 y 2023, los salarios de los docentes crecieron un 18% en términos nominales, pero cuando ajustamos por la inflación, ese aumento real se queda en un paupérrimo 2%. Mientras tanto, la media de la OCDE creció un 4%. Con sueldos estancados y la carga de trabajo en aumento, ¿cómo pretendemos motivar y retener a los mejores profesionales? La realidad es que el profesor en España está mal pagado, maltratado y sobrecargado. Y luego nos extrañamos de que falten vocaciones.
En definitiva: Una reforma que nunca llega
El informe de la OCDE pinta un panorama que ya conocemos. Hay mejoras, sí, pero los problemas de fondo persisten. La repetición de curso, la desigualdad en el acceso a la educación infantil, las diferencias socioeconómicas y la desmotivación del profesorado son temas que llevan años sobre la mesa, y aún no vemos una solución real. ¿Cuántos informes más necesitamos para entender que el sistema educativo español requiere una reforma profunda? Seguimos con parches, maquillando la realidad y esperando que, mágicamente, todo se solucione. Pero mientras no actuemos con decisión, nuestros jóvenes seguirán pagando las consecuencias de una educación que los deja atrás.
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