El futuro de Siria bajo el rebelde Abu Mohamed al Jolani: ¿Islamismo moderado o extremismo persistente?
Pepe Rojas Molina
´Cyrano de la realidad´
domingo, 8 de diciembre de 2024
La reciente situación política en Siria está marcada por la continua influencia del líder rebelde Abu Mohamed al Jolani, cabeza visible del grupo Hayat Tahrir al-Sham (HTS), surgido de las ruinas de la guerra civil.Para entender la dirección que puede tomar el país bajo su influencia, es crucial comprender la biografía y la evolución ideológica de al Jolani, así como las posibles alianzas internacionales que se configuran en el futuro inmediato.
Abu Mohamed al Jolani, cuyo nombre real es Ahmed Hussein al-Shar’a, emergió como un líder prominente en el conflicto sirio al ser uno de los fundadores de la filial siria de Al-Qaeda, el Frente al-Nusra. Su participación en las primeras etapas del conflicto lo posicionó como un actor clave en el bando rebelde, consolidando su poder sobre grandes áreas del noroeste de Siria, especialmente en la provincia de Idlib. Al Jolani, inicialmente vinculado a la ideología salafista yihadista más estricta, supo adaptarse al devenir del conflicto y moderar su discurso político y militar en función de los intereses pragmáticos de su organización.
En los últimos años, HTS ha intentado proyectar una imagen más moderada, buscando distanciarse de grupos como el Estado Islámico (ISIS) y desvinculandose formalmente de Al-Qaeda en 2016. Este movimiento no ha sido sólo retórico, sino que ha venido acompañado de una mayor disposición a participar en una gobernanza local, administrando territorios bajo su control en Idlib y manteniendo un enfoque más pragmático con actores internacionales y regionales. Esto podría sugerir que al Jolani busca seguir una dirección política más moderada en el futuro, evitando un islamismo extremo que podría alienar tanto a la población local como a potenciales aliados internacionales.
Sin embargo, aunque al Jolani ha suavizado su retórica, la trayectoria de su grupo sigue siendo profundamente islamista. Los aspectos más radicales de su movimiento permanecen, con la imposición de la sharía en las áreas bajo su control y una estructura de gobierno basada en principios religiosos. Al Jolani ha demostrado ser un líder astuto, capaz de moverse entre el extremismo y el pragmatismo según lo requiera la situación, por lo que su dirección política futura podría seguir un camino dual: mantener la base islamista mientras negocia con actores externos.
En términos de alianzas internacionales, la posición de HTS y al Jolani es delicada. El grupo sigue siendo considerado una organización terrorista por Estados Unidos, Turquía y otros países, lo que limita sus opciones de alianzas internacionales abiertas. Sin embargo, Turquía ha sido uno de los actores más importantes en el conflicto sirio, y ha mantenido una relación pragmática con HTS. Aunque Turquía oficialmente condena al grupo, en la práctica, ha colaborado con él en algunos aspectos para estabilizar la región de Idlib, evitando así una ofensiva total del régimen de Bashar al-Assad y de Rusia. Por lo tanto, es probable que la alianza con Turquía, aunque implícita y ambigua, continúe siendo fundamental para la supervivencia de HTS en el futuro próximo.
En cuanto a otros actores internacionales, la postura de al Jolani ha sido más cautelosa. Ha intentado mostrar a su organización como una fuerza viable contra el régimen sirio y los grupos más extremistas, buscando presentarse como una alternativa aceptable para las potencias internacionales que desean evitar tanto el retorno completo del régimen de Assad como la expansión de grupos más radicales. Sin embargo, sigue siendo improbable que HTS obtenga un apoyo directo de Occidente debido a su pasado vinculado al yihadismo.
En conclusión, el futuro político de Siria bajo la influencia de Abu Mohamed al Jolani parece estar marcado por una mezcla de pragmatismo e ideología islamista. Aunque es poco probable que abandone por completo sus raíces islamistas, al Jolani ha mostrado una capacidad para adaptarse y moderar su posición en busca de legitimidad y supervivencia. Su alianza tácita con Turquía podría fortalecerse en los próximos años, mientras que mantendrá una postura cautelosa hacia otros actores internacionales, intentando consolidar su control sobre Idlib y otras zonas del noroeste de Siria. La verdadera cuestión será si esta moderación es una táctica temporal o si al Jolani está dispuesto a liderar un movimiento más inclusivo y pragmático a largo plazo.
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