VILLARREAL B 1 - ALCORCÓN 0
VILLARREAL B 1 - ALCORCÓN 0
@pepe_rojas99
´Cyrano alfarero´
lunes, 1 de septiembre de 202
El Alcorcón arrancó la liga de Primera Federación con un compromiso serio fuera de casa contra el Villarreal B. El filial, con una gran preparación táctica que recordaba a la del primer equipo, puso a prueba a los alfareros. A pesar de dar una buena imagen en su debut, el Alcorcón no tuvo la suerte de cara.En el Estadio de la Ciudad Deportiva José Manuel Llaneza se vivió un duelo de nervios, estrategias y resistencia que parecía condenado a terminar en tablas, hasta que en el último suspiro apareció Lautaro para darle la victoria al Villarreal B frente al Alcorcón. Fue un partido de desgaste, de esos en los que la insistencia se convierte en virtud y la paciencia acaba marcando la diferencia.
El Alcorcón planteó el encuentro con un libreto claro: proteger su portería como si se tratase de un tesoro. Con una defensa bien ordenada y un bloque compacto, resistió el empuje de un filial amarillo que, fiel al estilo que mama de su primer equipo, quiso tener la pelota, elaborar y buscar los espacios. Los alfareros se cerraron atrás con disciplina, sin regalar un solo metro, con la idea de desgastar la ofensiva rival y esperar su ocasión al contragolpe. Durante muchos minutos la táctica funcionó, y no era poca cosa: el Villarreal B, con jóvenes debutantes y un plan ofensivo bien trabajado, apenas pudo generar ocasiones claras en la primera parte.
El encuentro se fue calentando tras el descanso. Los locales intensificaron su búsqueda del gol y comenzaron a llegar con más peligro. Viveros rozó la diana con un derechazo que encontró a un inspirado Ayesa bajo palos, y poco después un cabezazo al palo desató la polémica: el balón rebotó en un brazo amarillo, pero el VAR, en esta nueva temporada de la Primera Federación, ratificó que no había penalti. El partido entró entonces en un terreno de tensión y pulsaciones altas. El Alcorcón incluso llegó a marcar por medio de Rafa Llorente, pero de nuevo la tecnología corrigió al colegiado y el tanto fue anulado por fuera de juego.
Esa mezcla de frustración y ansiedad se notaba en cada jugada. El Villarreal B apretaba, insistía, buscaba abrir el candado con disparos de Quintero, con las diagonales de Albert García, con la movilidad constante de Viveros. Pero el tiempo se escapaba y el plan alfarero parecía encaminarse hacia el éxito: resistir hasta el pitido final. Fue entonces, en el minuto 95, cuando el guión se rompió de golpe. Luis Quintero llegó a línea de fondo, puso un centro atrás medido y Lautaro, central reconvertido en héroe, cazó la pelota y la mandó a la red. Estallido de júbilo en la grada y tres puntos de oro para el filial amarillo.
El resultado deja dos lecturas. Para el Villarreal B, la confirmación de que su insistencia y su fe en el estilo ofensivo tienen premio, aunque se hagan esperar hasta la última jugada. Para el Alcorcón, la amarga sensación de que el fútbol puede ser cruel: su plan defensivo fue impecable durante 94 minutos, pero el infortunio de un gol en la última jugada les arrebató el botín que tenían entre las manos.
Fue, en definitiva, un partido que retrata bien la esencia del fútbol: la pugna entre quien propone y quien resiste, entre quien insiste y quien aguanta. El Villarreal B encontró el premio a su ambición; el Alcorcón, pese a la derrota, demostró que su disciplina táctica y su capacidad de sacrificio pueden darle alegrías en esta categoría. En noches como esta, el fútbol recuerda que a veces basta un segundo para cambiarlo todo.
Comentarios
Publicar un comentario