El polvorín persa: represión brutal, canales abiertos con Whashinton y un donald que no sabe si negociar o bombardear

 

Trump evalúa respuesta a represión en Irán, Teherán dice comunicación abierta con EEUU




DUBÁI, 12 ene (Reuters) - La noticia es de Reuters del 12 de enero de 2026 y trata sobre la crisis brutal que está viviendo Irán ahora mismo, con protestas masivas que han puesto al régimen contra las cuerdas. Esto huele a pura hipocresía internacional y caos controlado (o no tan controlado).

Lo básico que está pasando en Irán: Desde finales de diciembre de 2025 (empezó el 28) hay protestas por todo el país, en más de 180 ciudades y en las 31 provincias. Al principio era por la economía hecha mierda: inflación disparada, rial por los suelos, precios de comida imposibles, penurias diarias que ya no aguantan más. Pero rápidamente se convirtió en un grito contra todo el sistema clerical: "Muerte al dictador", contra Khamenei, contra la Guardia Revolucionaria que controla medio país como si fuera su cortijo privado (petróleo, construcción, telecomunicaciones... miles de millones en sus manos). Es el desafío más serio al régimen desde la Revolución del 79, y algunos lo comparan o lo ven incluso más gordo que lo de Mahsa Amini en 2022.

El régimen respondió como siempre: represión salvaje. Apagón de internet casi total desde hace días (aunque algunos se conectan vía Starlink de Musk, el loco ese), detenciones masivas (más de 10.700 según HRANA, un grupo de derechos humanos en EE.UU.), y muertes a mansalva. HRANA verifica 646 muertos hasta el lunes por la noche: 505 manifestantes, 113 militares/seguridad, 7 transeúntes, y aún investigan otras 579. O sea, más de 1.000 potenciales. Reuters no lo confirma independiente, pero las cifras de activistas suelen ser las más cercanas a la realidad porque el gobierno no suelta ni una oficial (solo lloran por sus muertos de seguridad y culpan a "terroristas" de EE.UU. e Israel).

Trump en modo Trump: El tipo está evaluando qué hacer. Amenaza con ataque militar si siguen matando manifestantes ("si abren fuego, EE.UU. atacará"). Dice que Irán le llamó para negociar (sobre el nuclear, supongo, porque en junio 2025 ya hubo una guerra de 12 días donde EE.UU. e Israel bombardearon instalaciones nucleares iraníes). Habla con la oposición (menciona contactos), y hasta Reza Pahlavi (el hijo del último Shah, exiliado) le pide que intervenga ya. Pero la Casa Blanca dice que la diplomacia es la primera opción, y que oyen mensajes privados de Irán distintos a lo que sueltan en público.

Y el bombazo económico del lunes: Trump anuncia que cualquier país que haga negocios con Irán (petróleo sobre todo) se come un arancel del 25% extra en sus exportaciones a EE.UU.. Lo pone en redes: "Esta orden es definitiva y concluyente". Sin detalles legales ni si es a todos (China compra casi todo el petróleo iraní, luego India, Turquía, EAU, Irak...). China ya contestó cabreada: "Tomaremos todas las medidas para protegernos, oponemos a sanciones unilaterales y brazo largo". Lógico, les jode el comercio.

Irán qué dice: Que mantienen canales abiertos con Washington (el ministro de Exteriores Araqchi confirma comunicaciones con el enviado de Trump, Witkoff, antes y después de las protestas). Dicen que la situación está "bajo control total", que han detenido "equipos terroristas", que quemaron 53 mezquitas y 180 ambulancias (según ellos culpa de los manifestantes). El presidente del Parlamento avisa: si atacan, Israel y bases yanquis serán objetivos. Pero están tocados: perdieron influencia regional (Hezbolá golpeado desde 2023, mandos militares asesinados en la guerra de junio 2025), y el país aún se lame las heridas.

El toque cínico: Mientras familias lloran en el cementerio de Teherán gritando consignas contra el régimen, EE.UU. avisa a sus ciudadanos que salgan ya de Irán por tierra (a Armenia o Turquía) porque riesgo alto de detención. Trump dice "diplomacia primero" pero amenaza con bombas, cibernéticos, más sanciones o ayudar online a opositores. Irán dice "hablamos pero no bajo amenazas". Y el petróleo sube a máximos de 7 semanas por miedo a que Irán exporte menos.

En resumen, Irán arde por dentro por economía y hartazgo total al clero corrupto. Trump juega al poli bueno/malo: negocia pero aprieta con aranceles y amenazas de guerra. El régimen resiste pero está débil, sin líder claro en la oposición y con represión que genera más odio. Puede acabar en nada (como otras veces), en más sangre, o... quién sabe, quizás en algo gordo si Trump decide meter baza de verdad. Pero de momento, puro polvorín con olor a petróleo y geopolítica chunga.

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