Los Drusos: Una comunidad de misterio y fe
Los Drusos: Una comunidad de misterio y fe
miércoles, 24 de septiembre de 2025
El druzismo es una relión abrahámica (que comparte sus orígenes históricos y sus principios fundamentales como el islam, el cristianismo y el judaísmo), monoteísta y esotérica que surgió del islam chií ismailí en el siglo XI (hace unos 1000 años) en El Cairo, Egipto. Su fundador fue el califa fatimí Al-Hákim bi-Amrillah, que era considerado por sus seguidores como una encarnación de Dios. Cuando desapareció misteriosamente en 1021, sus seguidores (liderados por Hamza ibn Ali) desarrollaron la doctrina drusa, una doctrina que combina elementos del islam, el neoplatonismo griego, el gnosticismo y otras influencias. Sus creencias y escrituras son secretas y solo se revelan a los iniciados espirituales llamados 'uqqal (los "sabios" o "racionales"). La mayoría de los drusos son juhhal ("ignorantes" en términos religiosos, no peyorativo). Principio de la Taqiyya: Permite ocultar sus creencias en situaciones de peligro, lo que les ha ayudado a sobrevivir. Creencia en la reencarnación: Un concepto único que no existe en el islam suní o chií convencional. Es una comunidad cerrada que no acepta conversiones ni permiten el matrimonio fuera de la comunidad. Esto ha mantenido su cohesión a través de los siglos.
Históricamente, buscaron refugio en regiones montañosas y remotas para escapar de la persecución. Sus principales comunidades se encuentran en el Levante Mediterráneo (su corazón histórico).
Siria es el país con mayor población drusa. Han tratado de mantenerse neutrales en la guerra civil, aunque algunos se han unido a ambos bandos.
En Líbano, viven principalmente en el Monte Líbano, en los distritos de Chouf y Aley. Son una comunidad poderosa y respetada, con un importante papel político. Son conocidos por su ferocidad en la guerra y su pragmatismo en la política. El líder de la comunidad y del Partido Socialista Progresista, Walid Jumblatt, es una figura clave en la política libanesa.
En Israel / Los Altos del Golán, hay una importante comunidad drusa en el norte de Israel (Galilea) y en los Altos del Golán (ocupados por Israel desde 1967). Su situación es particular. Los drusos de Galilea sirven en el ejército israelí (IDF) y son leales al estado. Los drusos de los Altos del Golán mantuvieron durante décadas su lealtad a Siria, pero en los últimos años ha habido un acercamiento a Israel.
Y fuera del Levante, en Jordania, existe una comunidad más pequeña, principalmente en el norte, cerca de la frontera con Siria.
La posición de los drusos en los conflictos actuales, se define por el pragmatismo y la supervivencia. Al ser una minoría relativamente pequeña, evitan alinearse abiertamente con bandos suníes o chiíes para no ser aplastados.
En Siria: Han tratado por todos los medios de evitar que la guerra civil entre suníes y el régimen alauí de Assad se extienda a su región. Son profundamente desconfiados de los yihadistas suníes.
En Líbano: Son un actor político clave que tradicionalmente ha equilibrado su poder entre las facciones cristianas, suníes y chiíes (Hezbolá). Su líder, Walid Jumblatt, es famoso por cambiar de alianzas para proteger los intereses de su comunidad.
En Israel: Son un ejemplo de integración exitosa (aunque compleja) en un estado no árabe, sirviendo en el parlamento (Knéset) y en el ejército.
En resumen: Los drusos son una comunidad religiosa única que ha forjado una fuerte identidad étnica y social. Su historia es la de una minoría que ha sobrevivido gracias a su cohesión interna, su adaptabilidad y su retirada a regiones montañosas. Hoy son un actor político crucial y pragmático en el complejo mosaico de Oriente Medio.
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